lunes 15 de marzo de 2010

Amor a primera Vista

No me sorprende ésta noticia (y menos desde que hace unos meses un chaval se casara con un personaje virtual de un juego de Nintendo DS), y es que la última novedad señores es que un chaval japones (o coreano, las fuentes no están claras) ha contraido matrimonio con una almohada.



Pero ojo que no es una almohada corriente, es una de esas almohadas que tiene impresa la imagen de un personaje femenino de algún anime (¿personaje de una serie Hentai tal vez?).



Seguro que ahora sale el típico listo que dirá "Este tio es un friki" o "Menudo triste", pero yo no. Apoyo totalmente ésta relación y espero que se ponga de moda porque, para que engañarnos, todo son ventajas. Tu esposa nunca envejecerá, no más dinero gastado inútilmente en condones y siempre estarás absolutamente seguro de que tu pareja te apoyará en todas tus decisiones, pues no te las discutirá. NUNCA.

Sólo le veo una pega ¿qué pasa cuando el dibujo de la almohada se desgaste?

En fin, estamos ante un nuevo caso en el que queda probado que por enésima vez los japos (o coreanos) superan la ficción.

Mm, la noche de boda tiene que ser ...

1 comentarios:

fearu dijo...

Genial noticia. Aquí dejo un link a Sankaku Complex, donde por cierto, dicen que el chaval es koreano, y si lo dicen ahí, me lo creo http://www.sankakucomplex.com/2010/03/05/korean-otaku-marries-fate-testarossa-dakimakura/

Ahí se pueden ver imágenes más tristes si caben, como el individuo disfrutando del parque de atracciones y metiéndole mano a la almohada simultáneamente.

Además como frikidato, diré que este tipo de almohadas se llama dakimakura, que podría ser traducido como almohada de abrazar, y que es propia de Japón.

Además el personaje con el que se ha casado se llama Fate Testarossa y parece ser que es de una serie de animación llamada Magical Girl Lyrical Nanoha, y que por el título supongo que es una de esas series que valdría la pena ver únicamente bajo los efectos del alcohol.

Saludos, y siento no postear a menudo, pero la maldita carrera me deja sin tiempo.